Los deportistas de élite, se preparan adecuadamente para su trabajo, con los médicos adecuados y siguiendo con disciplina los momentos de ejercicio, de descanso y la alimentación adecuada para soportar las actividades en muchas ocasiones límite a las que se exponen para triunfar sobre un rival con la misma formación. Por tanto, aunque evidentemente va a ser más beneficioso que el sedentarismo, no es éste el ejercicio que se debe recomendar como saludable para la población general ya que éste no debe ser competitivo aunque siempre tenga cierta recomendación de superación.
Por otra parte, en los últimos años se está viendo el aumento de competidores en medias maratones y maratones por todo el planeta y en especial en nuestro país. Hay que tener muy en cuenta que este tipo de actividad está más cerca del deporte de élite que del ejercicio físico recomendable saludable ya que hay cierto grado de competitividad y las distancias a las que se enfrentan los competidores son muy altas, sólo asumibles por gente con una preparación física adecuada y durante un tiempo suficiente de preparación. Aunque para ciertas personas sea su afán de superación la que lo lleva a realizar estas actividades, la población general debe saber que para un correcto ejercicio físico saludable no es necesario llegar a tales extremos, y es más, la realización de tales actividades puede llegar a ser contraproducente y convertirse la mayor parte de las veces en aquellos que NO ESTÁN PREPARADOS ADECUADAMENTE, en lesiones físicas e incluso orgánicas (problemas cardiacos o arritmias).
Finalmente, los deportes extremos que combinan natación, ciclismo, fondo en carretera... durante horas sólo pueden ser asumibles por deportistas que se preparan a conciencia para dichas pruebas y son conocedores de los límites a los que están llevando a su cuerpo. Como los escaladores y otros deportistas similares se trata más de un reto de superación que un ejercicio físico, por tanto éste es el objetivo y no la salud. Es una elección por supuesto y debe estar médicamente controlado el corredor, pero lo más importante estar suficientemente entrenado y adecuadamente preparado dado que estamos hablando de un límite a batir, y en ocasiones a pesar de que los médicos veamos en perfecta forma física y orgánica al corredor, el organismo puede no responder adecudamente en alguna ocasión a esas situaciones extremas y eso debe tenerlo en cuenta el corredor que es quien mejor se conoce para saber si en un momento determinado no se encuentra en condiciones de continuar con su largo objetivo y retirarse a tiempo. Esto no es el ejercicio físico que debemos recomendar a nuestros pacientes evidentemente.
Con todo esto no trato en ningún caso de polemizar, simplemente saber cuál es el término medio que da la salud, si lo que realmente estamos buscando es ejercicio por y para la salud y no otros objetivos o metas respetables por otra parte.
No confundamos. Un ejercicio diario aeróbico predominantemente con pequeños ejercicIos anaeróbicos ocasionales, adecuado durante 1-2 horas diarias adaptada a nuestra edad, a nuestro estado físico y a nuestras circunstancias junto con una alimentación equilibrada, adaptada a nuestro gasto energético es la mejor recomendación que se nos puede dar. El deporte es para los deportistas, Y LOS PACIENTES PRECISAN EJERCICIO FÍSICO. Si como paciente, nos gusta el deporte, no hay ningún problema, puede ser beneficioso, siempre y cuando nuestro médico esté de acuerdo por nuestras circunstancias, pero se trata de superación y competición y para ello se necesita mucha mayor preparación y siempre hay que ver un límite alcanzable para no perder nuestro propio control.