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Dieta Cardiosaludable
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          La dieta no tiene que ser igual a dejar de comer lo que nos gusta. Es cierto que todo en su justa medida nos da la correcta proporción de lo que debemos comer después de un infarto. Y eso no significa que debamos sufrir un infarto para aplicarnos las reglas, la comida cardiosaludable debiera ser la manera de alimentarnos de todos. Siempre se puede hacer una excepción, pero no tornarlas costumbre.

          En nuestro día a día debe haber frutas y verduras, al menos 5 piezas de fruta al día es uno de los consejos más saludables. Los lácteos pueden y deben formar parte de una dieta equilibrada pero deben ser desnatados. Si nos gusta con suplementos tales como omega-3 o con esteroles, se pueden tomar pero que no nos confunda la industria. Lo importante es que el porcentaje de grasas sea bajo y la alimentación equilibrada. Si en algún momento se requiere fármacos para el colesterol o suplementos de omega-3 nuestro médico sabrá informarnos en cada momento. La carne no está proscrita, de hecho, debe incluirse en nuestra dieta pero no debe abusarse especialmente de carne de ternera o cerdo, por su contenido en grasa. La carne de ave cada 2-3 días puede ser suficiente, igualmente podemos comer 2-3 huevos por semana sin tener sensación de culpa por su alto contenido energético. También hay que tener en cuenta que las tortillas y revueltos también cuenta con huevo, no sumemos en exceso por desconocimiento.

          

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          El pescado tanto azul como blanco es saludable y puede consumirse en mayor cantidad que la carne dadas sus características. Los mariscos, calamares, almejas y demás pueden consumirse ocasionalmente pero no debe abusarse de ellos como sí sería permitido del pescado.

          Para acompañarlo, agua mejor que cualquier otra bebida pero tampoco ocurre nada y es saludable acompañarla de una o dos copas de vino al día, mejor que cerveza o mucho mejor que refrescos, los cuales deben evitarse. Si no podemos evitarlo, podremos consumir algún refresco bajo en calorías pero muy ocasionalmente.

          Los dulces envasados, sopas de sobre, patatas de bolsa y productos precocinados en general deben ser evitados. Sí, es verdad, que ocasionalmente nos gusta disfrutar de algunos de estos productos pero deben ser situaciones extraordinarias y si tenemos dudas de que eso nos lleve a la costumbre, pasamos a la prohibición, cosa que no nos gusta hacer.
          Recordad que comer es un placer pero sobre todo es una necesidad y realmente nuestro cuerpo lo que necesita es energía constante para mantenerse activo sin tener que acumular excesiva energía para un gasto futuro que nunca llega, es decir, debemos comer varias veces al día (recomendadas 5 comidas: desayuno, media mañana, comida, merienda y cena), pero poca cantidad. Las proporciones tienen que estar en relación con lo que vamos a consumir, por tanto, en el desayuno la comida debe ser completa por ejemplo: vaso de leche, zumo de naranja, tostadas con aceite de oliva, cereales, fruta fresca…, a media mañana un tentempié puede ser suficiente como por ejemplo un yogur, una pieza de fruta, tostada con aceite… y a la hora de comer una ensalada, un pescado o carne a la plancha y una pieza de fruta. Por la tarde otro tentempié y por la noche algo ligero como verdura a la plancha y un yogur. Importante diferenciar un tentempié de picar entre horas cosa que debe estar prohibido.

          Otros alimentos como los frutos secos, el chocolate negro y el té verde se han relacionado con beneficios cardiovasculares pero deben consumirse en dosis pequeñas especialmente los frutos secos y el chocolate por su gran componente calórico y el té verde por tratarse de un excitante del que por tanto no debemos abusar (uno al día es una dosis suficiente al que le guste).

          Como podéis ver comer, se puede comer de todo, pero con cabeza, y entre horas un poco de ejercicio para evitar que lo consumido no se gaste y se convierta en michelín.
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